La Autopista Urbana Oriente ¿Cuánto caos es suficiente para aprender nuestra lección?

A las autoridades del Gobierno del Distrito Federal:

Anáhuac era el nombre de esta cuenca inmensa rodeada de cerros, volcanes y con ciudades flotantes que emergían de entre sus aguas. Tiempo después Hernán Cortés, al observar la magnitud de la cuenca decidió llamarle “Mar interior” y una vez  descubierto el “nuevo mundo” los viajeros de todas partes empezaron a llegar a la exótica tierra mexicana. Humboldt, un intrépido viajero Alemán,  calificó a esta cuenca que alberga a la ciudad de México como “la región más transparente del aire” también la comparó con Suiza por la belleza de sus lagos y los poblados en las orillas. Sin embargo, hoy en día, estos paisajes tenemos que reconstruirlos en nuestra imaginación, ayudados quizá de un libro, una fotografía o una pintura pues en el siglo XXI toda la naturaleza de la antigua Anáhuac ha desaparecido casi por completo. La Ciudad de México no es más que un monstruo desproporcionado,  la falta de planeación urbana la padecemos a diario: una ciudad llena de grises, asfalto, casas a medio construir, los capitalinos no sabemos  lo que es tomar un paseo al lado de un río, a pesar de que en esta zona hayan existido más de una docena que atravesaban la ciudad.

Las consecuencias de tanta indiferencia y falta de conciencia ecológica en la planeación de esta ciudad han sido desastrozas, el resultado es una metrópolis que se hunde por la sobreexplotación de los mantos acuíferos y tiene la mayor parte de las veces un grado alto de contaminantes en el aire pues sus cerros, en vez de árboles, están llenos de grandes conjuntos habitacionales. Actualmente todos nos lamentamos, incluso los políticos, de las malas decisiones del pasado, nos quejamos de que se haya permitido secar a los lagos, de que se haya permitido urbanizar las áreas verdes. Hoy parece obvio que esas decisiones del pasado fueron irresponsables, sobretodo al ver que la ciudad sufre de indundaciones, escasez de agua potable y una serie cataclismos que se han vuelto cotdianos. Si esos errores del pasado son tan evidentes ¿Por qué entonces obstinarse en repetirlos? ¿Cuánto caos es suficiente para aprender nuestra lección y revalorizar nuestro entorno natural en las decisiones futuras?

Nos dirigimos a ustedes como un grupo de ciudadanos, vecinos y universitarios que no alcanzan a comprender muchas de las contradicciones de esta ciudad,  por ejemplo,  no comprendemos por qué el gobierno y la población son indiferentes ante la destrucción paulatina de los últimos remanentes de los antiguos lagos y que históricamente se haya permitido, con tanta ligereza, que se contaminen y sequen en Xochimico, Tláhuac y Chalco.  No comprendemos tampoco cuando no se atienden a las especies endémicas de la Ciudad de México, como el axolotl, tan valorado en el mundo y paradojicamente a punto de morir en su único y verdadero hábitat natural: los lagos de la Ciudad de México.

Recientemente se han anunciado los planes del gobierno de sepultar una parte de “vegetacion” en periférico en la zona de Cuemanco-Xochimilco para continuar la construcción de la autopista urbana. La aprobación de este proyecto depende de la Secretaría de Medio Ambiente del DF y se podría emitir una resolución en cualquier momento.  Nos parece grave que el GDF denomine como simple “vegetación” a una zona de pantanos y pequeños canales donde habitan patos, ranas, aves y otras especies animales y vegetales de la zona de Xochimilco.

Destruir esta zona sin consultar exhaustivamente a expertos, simboliza la prevalencia de la ignorancia, el desprecio a nuestra identidad y naturaleza,  es cometer los errores del pasado una y otra vez. No queremos que esto se convierta en otro error irreparable sin responsables. Nos llena de tristeza la idea de tener que contarle a las generaciones futuras que en ese pedazo gris, por donde ahora pasan cuatro carriles de autos,  había un lago, había ranas, había…

Nos dirigimos a ustedes para cuestionarlos, ¿Con qué derecho infringen daños perennes a través de decisiones inmediatas y  superficiales que afectarán el patrimonio de todos?. La constitución establece que toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar. No aniquilen por favor las últimas oportunidades que tenemos de poder recrear a la antigua Anáhuac con tan sólo ir de paseo al sur de la ciudad en vez de tener que verla en fotos de museo. Dejen seguir viviendo a las especies que han habitado esta tierra por miles de años y que se defienden valerosamente con la hazaña de sobrevivir en una de las ciudades más pobladas del mundo.

Estamos convencidos de que las personas con educación y responsabilidad social tienen las herramientas necesarias para idear formas de mejorar la movilidad de la ciudad sin tener que destruir los pocos espacios verdes que nos quedan en esta capital.

Comprendan que defendemos causas no sólo ecológicas sino de identidad y cuando hablamos de identidad nos referimos a la de todos los mexicanos, no sólo a la de los vecinos de Xochimilco y zonas aledañas del sur. ¿Acaso no está el águila de nuestra bandera posada sobre un nopal en un islote precisamente de estos lagos que hoy luchan por permanecer aunque sea al lado de periférico?

Petición a través de Change.org para firmarla: Gobierno del Distrito Federal, Secretaría del Medio Ambiente: No destruyan zona ecológica por construcción de la Autopista Urbana Oriente

Zona que se pretende eliminar:

Cuemanco-Xochimilco a la altura de periférico:

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s